Viviana Arce: Logra reconocimiento de derechos de familias lesbomaternales.

Viviana Arce: Logra reconocimiento de derechos de familias lesbomaternales.

Sus pasos la trajeron, por casualidad, al ITESO justo en el periodo de inscripciones. Viviana Arce paseó por el campus, conoció el programa de la Licenciatura en Derecho, aplicó y una vez que le avisaron que aprobó el examen de admisión no lo pensó por segunda vez, continuó el proceso y se mudó de La Paz, Baja California Sur. 

Hace un par de años Viviana Arce comenzó el recorrido en el ámbito de los derechos humanos, en específico en la defensa de grupos vulnerables. Hoy ya marcó un precedente para el estado al conseguir, como representante legal y abogada de la organización Unión Diversa de Jalisco, el registro de cuatro menores hijos de familias lesbomaternales. 

Ella lo tiene muy claro: se trata no sólo de que se les reconozca como una familia, sino de que también se les respeten sus derechos, como el de tener hijos.

“Los menores tienen derecho a seguridad social, y si no se los puede dar la madre gestante tienen derecho a que se los otorgue la madre no gestante, tienen derecho a las pensiones de orfandad, ¿qué va a pasar si se divorcian? La otra madre también tiene obligación”, explica la estudiante. 

Viviana, quien egresará de la Licenciatura en Derecho en diciembre próximo, recuerda que en 2016 la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) declaró discriminatorio al Código Civil del Estado de Jalisco y le ordenó al congreso estatal modificar sus leyes. De eso ya pasaron cuatro años y aunque en todo el país ya son legales los matrimonios igualitarios, hay un vacío legal en cuanto a la adopción y el registro de hijos e hijas. 

No legislar sobre este tema, afirma la estudiante, es arrebatarle a este tipo de familias todos los derechos a los que deberían tener acceso sin problemas. La realidad es que las madres de trillizas, por ejemplo, acudieron a cuatro registros civiles en Chapala, Tlaquepaque y Guadalajara; les negaron el servicio y un juez federal les otorgó un amparo para que a las niñas se les brindara atención médica en el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS). 

El caso se dio a conocer en medios de comunicación y, cuenta Viviana, a Unión Diversa de Jalisco le llegó el caso de otra pareja que atraviesa la misma situación.  

“Acudimos a la Comisión Estatal de Derechos Humanos para interponer una queja, tanto por el caso de las trillizas como por otro menor y tres días después dicta medidas cautelares para su registro”.

Este hecho no marcó el fin del vaivén de los casos. Viviana gestionó el cumplimiento de esas medidas porque “aunque de la comisión estatal las emita, la autoridad puede negarse a acatarlas”. De hecho, Chapala y Tlaquepaque volvieron a reusarse a registrar a los menores. 

El Ayuntamiento de Guadalajara accedió y Viviana se encargó de verificar que la terminología usada en el formato no fuera discriminatoria y que tuviera certeza jurídica para que fuera válida ante otras instituciones. “Revisar esas cuestiones del formato a lo mejor no parecen tener relevancia, pero de fondo es muy importante nombrar las cosas de manera correcta”, añade.  

“Nos pusimos a debatir cuál iba a ser el termino correcto, si se les iba a decir tutoras o si se les iba a poner madre uno, madre dos. Al final quedó como filiación porque en la relación de madres, padres, hijos e hijas una filiación es el vínculo que se crea”. 

El menor obtuvo su acta de nacimiento el 15 de noviembre y las trillizas cuatro días después sin que el congreso se haya manifestado sobre el tema. Ellos son los primeros menores en Jalisco en registrarse con el esquema de una familia lesbomaternal. 

A Viviana ya la contactó otra persona en la misma situación, su hija tiene dos años y espera lograr el registro de otra menor de seis años quien fue registrada como hija de madre soltera.

“Esperamos que a raíz de toda esta situación se vengan en cascada más casos de los que ahorita tenemos registrados para darles certeza jurídica a los menores”, dice la estudiante.  

Para la próxima egresada también es importante que los menores ejerzan su derecho de libre desarrollo de la personalidad “al saber que crecen en una familia lesbomaternal y que es algo completamente normal. El que las y los incluyamos en la sociedad y que implementemos estas terminologías dentro de los códigos y de las instituciones es importante”. 

Lo que más le sorprendió a la estudiante fue lo difícil que resultó la negociación con las autoridades. “Lo complicado es que a veces en una sociedad que es muy rígida, cómo explicarle que es otro modelo de familia, que en México están reconocidos 19 modelos de familia y que no es posible que como instituciones gubernamentales no se capaciten en el tema”. 

En el horizonte, la joven ve esperanza en su generación. “Está bien que seamos los jóvenes quienes vamos impulsando un cambio, a lo mejor judicializando los derechos, aunque ni siquiera tendríamos que pedirlo pues se nos deberían de otorgar por el simple hecho de ser humanos”.

Viviana está a dos de semanas de terminar su licenciatura en esta casa de estudios. 

“Sé que como abogada puedo dedicarme a una magnitud de cosas increíbles y puedo cambiar realidades. En el caso de estas mamás que tuvieron a sus trillizas, que eran prematuras y no podían brindarles servicios médicos porque el Registro Civil les negaba el acta de nacimiento, hoy se fueron contentas. Una de ellas lloró porque pudo darles certeza jurídica a sus niñas. Mañana van a llevar el acta de nacimiento al IMSS para que las niñas puedan ser atendidas. Estos cambios que podemos lograr y esas transformaciones que a partir de mi carrera puedo hacer, creo que son de lo que más importancia tiene de todo este proceso que viví en ITESO. Y lo que más valoro ahora al egresar”. 

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