El problema no es entre los maestros

El problema no es entre los maestros

por Daniel Ambriz Mendoza

Al paso de un poco mA?s de 27 aA�os de confrontaciA?n polA�tica, los maestros de MichoacA?n nos vemos cansados, desgastados, fastidiados y hasta desesperados a causa de la divisiA?n atroz de la cual hemos sido presas, quienes iniciaron esta debacle nos vendieron la idea de que el problema era entre los mismos maestros y se vinieron las acusaciones mutuas, de la mano de la imposiciA?n de moldes rA�gidos que impidieron ver mA?s allA? en el horizonte.

Y diA? comienzo la polarizaciA?n de fuerzas acompaA�ado de ataques, terrorismo y persecuciA?n polA�tica, se acentA?o la rivalidad bA?sicamente entre “democrA?ticos” e “institucionales” llegando hasta el odio, y hubo de todo, desde ataques verbales hasta llegar a los golpes fA�sicos, vejaciones, persecuciones, destruccion de oficinas sindicales y oficiales a�� por mucho tiempo la SEE ha sido el campo de batalla a�� no cesaron las descalificaciones mutuas y sucediA? lo mA?s grave: la violacion de los derechos laborales de los trabajadores de la educaciA?n por los mismos trabajadores, se impuso la anarquA�a y vino el desorden para generar caos, destruccion y estancamiento profesional. La imagen social del maestro se vino en caA�da libre y hasta hoy dA�a no se ha detenido.

A la fecha, una generaciA?n de trabajadores de la educaciA?n que estA? llegando a los 30 aA�os de servicio docente lleva la huella de esta etapa de luchas intestinas, estA�riles y hasta retrA?gradas. El gobierno nos tendiA? el anzuelo y lo mordimos, caA�mos en la trampa, nos dividimos, nos volvimos a dividir y continuamos dividiA�ndonos, nuestra debilidad ante el gobierno es obvia, nos tiene en la palma de su mano, hasta el momento nos ha vencido porque nos ha dividido, a todos los grupos les da y a la vez a todos les quita, solo la dignidad profesional y el orgullo de ser maestro podrA?n recuperar el terreno que se ha perdido. Si reconociA�ramos el compromiso social que los maestros tenemos podrA�amos reencontrarnos de nuevo, sin comprometer nada y sin ceA�irnos a ataduras ideolA?gicas, a prebendas polA�ticas o a privilegios de grupo que al final son triunfos pA�rricos y se constituyen en migajas frente a lo que unidos podrA�amos conseguir para beneficio de todos y no para unos cuantos en la cA?pula.

En MichoacA?n, los trabajadores de la educaciA?n tenemos uno de los cuadros prestacionales mA?s bajos del paA�s producto de nuestra divisiA?n y de nuestra torpeza polA�tica, hemos destrozado nuestra imagen social con las actitudes pA?blicas que asumimos, hemos puesto en riesgo la educaciA?n pA?blica y nuestro propio empleo por el ausentismo recurrente en las aulas de clase, debido al desaliento de los padres de familia ante tanta inasistencia por marchas y paros laborales, el 23.4% de la educaciA?n bA?sica es privada, contra el 8% de A�sta a nivel nacional, ocupamos los A?ltimos lugares en mA?s de 17 de los 69 indicadores educativos,

tenemos un primer lugar pero en reprobaciA?n escolar en secundaria. Esto no puede seguir asA�, hay que detener la debacle, los docentes que sostienen el servicio educativo asistiendo ininterrumpidamente a trabajar se hacen insuficientes para mantener sobre sus hombros el trabajo que nos corresponde hacer a todos, jalando en una misma direcciA?n y multiplicando nuestra fuerza.

Es tiempo de levantar la cabeza y vernos unos a otros pero como lo que somos: hermanos de una misma clase…la clase magisterial. El problema no es entre los mismos maestros, el problema lo tenemos contra el patrA?n sustituto que juega con nuestro futuro, que nos estA? arrebatando la oportunidad de convertirnos en verdaderos profesionales de la educaciA?n al fomentar la corrupciA?n entre nuestras filas. Es tiempo de demostrar el valor y el orgullo de ser maestros, hagamos valer nuestra dignidad sin cruzar nuestras lA�neas ni estorbarnos unos a otros. El beneficio colectivo debe estar por encima de cualquier interA�s particular o de grupo, regresemos al orden y encontremos la unidad en la acciA?n, respetando nuestra diversidad polA�tica y la pluralidad de pensamiento.

Respetando los derechos de los demA?s, preparA?ndonos permanentemente, transformA?ndonos para tratransformar y ofreciendo un servicio educativo de calidad con resultados tangibles, sellarA�a un compromiso social indestructible y el maestro regresarA�a al lugar que la sociedad le ha tenido siempre reservado.

Comentarios