Panorama de hambre e incertidumbre para los campesinos ante contingencia sanitaria

Panorama de hambre e incertidumbre para los campesinos ante contingencia sanitaria

Reportaje

Mientras sigue la contingencia sanitaria para evitar la propagación del COVID-19, el sector campesino está sufriendo los estragos de dicha pandemia; miles de familias en todo el país que viven en el campo y dependen económicamente de sus cosechas, han resentido en sus ingresos las pocas ventas de los productos que han sembrado en la temporada con esfuerzo y dedicación.

En entrevista, Montiel Hermenegildo, campesino indígena de 48 años de edad, originario de la comunidad de Rancho Viejo, municipio de Susupuato, y organizado en el Movimiento Antorchista, quien desde hace 26 años se dedica al cultivo y cosecha de guayabas nos contó la dura experiencia que está viviendo en su familia, en medio de la cuarentena.

Reportera: ¿Cuántas hectáreas de guayaba atiende usted?

Montiel Hermenegildo: Tengo cuatro hectáreas actualmente, a veces le ayudo a uno de mis hermanos que tiene seis hectáreas y él me paga como peón. Ahí juntos vamos sacando cada semana para que coma la familia.

Reportera: ¿Han bajado las ventas de la guayaba que cosechan los campesinos de Rancho Viejo?

Montiel Hermenegildo: Pues sí, pero lo que nos está afectando más ahorita es que bajó el precio de la guayaba; el bote de 19 litros ya está costando 45 pesos, cuando hace tres semanas estaba en 50 o hasta 60 pesos, según la calidad de la guayaba, porque por la situación del coronavirus ya hay menos demanda de guayaba.

Reportera: Y ante esto, ¿tienen algún apoyo de parte del gobierno para mejorar sus ingresos, algún programa que los beneficie en estos momentos?

Montiel Hermenegildo: Normalmente cada año obteníamos el apoyo de fertilizante a mitad de precio por parte del gobierno, pero este año nos dijeron que por el virus el fertilizante que nos vendían no va a llegar porque está muy caro.

Reportera: ¿Y qué piensan hacer si no les apoya el gobierno con fertilizante?

Montiel Hermenegildo: Pues por la contingencia no podemos movilizarnos en las calles para denunciar el mal actuar del gobierno, pero lo que sí podemos hacer es mantenernos unidos y no desesperarnos. Desde que llegó López Obrador la cosa ha cambiado, ahora ya no quiere apoyar a los más pobres, cuando decía que eso iba a hacer si ganaba, pero no lo vemos, no existe el apoyo, y el hambre no perdona, ni la enfermedad.

Con una mirada que denota preocupación, Montiel Hermenegildo observaba con tristeza la cosecha de este año, con la incertidumbre de no saber lo que le depara en los siguientes días a su familia, porque su situación es una más de las miles que todos los días se encuentran en cualquier rincón del país, con el abandono de los gobiernos ante un panorama difícil en los ámbitos de salud, empleo, economía y oportunidades, y que ataca con más severidad al campo y a los que de él dependen directamente.

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