LA REFORMA QUE NO HA LLEGADO

LA REFORMA QUE NO HA LLEGADO

Mario Torres LA?pez

La reforma educativa se ha manchado de sangre y a la incertidumbre de su aplicabilidad, se suma la falta de claridad en cuanto a la forma en que asumirA?n su responsabilidad las partes implicadas, que, para ser sinceros, aquA� estamos todos.

Es difA�cil comprender que un Secretario de GobernaciA?n se levante en tribuna pA?blica y pida que los trabajadores se dejen golpear en sus derechos mA?s elementales para despuA�s oA�r sus quejas. Por desgracia, el mayor logro de la reforma educativa estA? relacionado con el incremento de la incertidumbre laboral, con el clima de tensiA?n social entre diferentes sectores de la poblaciA?n que padecen las consecuencias de las constantes manifestaciones de protesta y que, ademA?s, son bombardeadas permanentemente por la propaganda antimagisterial de las organizaciones civiles que han puesto su capital al servicio del gobierno federal; a esto se liga la falta de certeza en cuanto a los resultados de las reformas estructurales emprendidas por el gobierno federal, incrementando con ello los A�ndices de pobreza y un ambiente propicio para la violencia en los sectores con mayor marginaciA?n y, por ello, ligados a los grupos delincuenciales de diversa A�ndole.

Lo que necesitamos es mA?s investigaciA?n sobre los sistemas de evaluaciA?n educativa en el plano internacional; clarificar sus parA?metros de anA?lisis, los criterios de evaluaciA?n y sus alcances, en los tres niveles (laboral, acadA�mico, polA�tico). Desgraciadamente nos seguimos negando a ver el problema educativo de manera integral; por esto es que, en el caso de MichoacA?n, debemos reconocer que prA?cticamente ninguna instituciA?n de educaciA?n superior ha puesto atenciA?n a este tema; se ha convocado a congresos y encuentros acadA�micos con este nombre, pero siempre enfocados a la educaciA?n bA?sica, en donde se ha dado la voz a intelectuales de otras latitudes, cuya trascendencia termina con la clausura del evento. La voz de los investigadores locales y sus anA?lisis sobre el estado de la educaciA?n pA?blica brillan por su ausencia.

En el mejor de los caso, como sucede en el Instituto Michoacano de Ciencias de la EducaciA?n (IMCED), el director se dedica a pregonar su respaldo al gobernador y, como ya es una tradiciA?n de casi treinta aA�os, organiza eventos, con los mismos temas de siempre y prA?cticamente los mismo expositores de siempre, con el fin de justificar el cobro de cuotas a los estudiantes de la misma instituciA?n. No hay novedad, no hay innovaciA?n pedagA?gica.

ParadA?jica la situaciA?n del IMCED, de las Normales y de las polA�ticas pA?blicas en el Estado: se apuesta a la reforma laboral en el sector educativo mientras los programas acadA�micos para la formaciA?n docente siguen en abandono desde hace treinta aA�os. A?Se pueden generar alternativas pedagA?gicas con programas viejos e ignorando que en las A?ltimas dA�cadas el mundo ha cambiado de manera acelerada?

El principio mA?s elemental del anA?lisis institucional afirma que si un director de escuela (no importa el nivel o subsistema, aunque en este caso especA�fico podemos poner como ejemplo al IMCED) se excluye de la parte acadA�mica, inmediatamente pone en entredicho que la vocaciA?n de dicha instituciA?n sea la generaciA?n de conocimientos, los procesos de formaciA?n profesional de sus estudiantes (en el caso de las instituciones de educaciA?n superior) el curriculum y la innovaciA?n pedagA?gica.

En el caso de la instituciA?n que nos ocupa, a pesar de que el director general se ha sumado de palabra a la reforma educativa, sin un plan de desarrollo institucional (que al parecer esto tampoco le interesa a las autoridades del estado) se ha dedicado a administrar el pasado al mismo tiempo que enfoca los recursos econA?micos a ensanchar la parte administrativa, de forma tal que, por ejemplo, la SubdirecciA?n de PlaneaciA?n, teniendo como jefe a un auditor, se ha convertido en la parte contable de la DelegaciA?n Administrativa.

Pero no podemos pedir peras al olmo, A?CA?mo se reforma a una instituciA?n que tiene a sus mismos operadores administrativos desde hace 15 aA�os, cuando iniciA? la debacle de la misma? AdemA?s, sin el estudio razonado de las condiciones de operaciA?n de instituciones educativas del Estado y sobre la realidad social en que se desenvuelven, es fA�acil que se pierda el sentido de las mismas y, como sucede desde hace tres administraciones, nos dedicamos a navegar por el tenebroso mar de la improvisaciA?n y el capricho de sus directivos. Bajo estas circunstancias resulta lA?gico que estemos a aA�os luz de cualquier forma dinA?mica de reformar la educaciA?n y de diseA�ar polA�ticas pA?blicas con visiA?n de futuro.

En sA�ntesis A?QuA� ha aportado el actual equipo de administraciA?n al IMCED? Inestabilidad, corrupciA?n e incertidumbre. Esta es la cuarta administraciA?n consecutiva en donde se administra por capricho y ocurrencia. Durante estas cuatro administraciones el A?nico foco de interA�s ha sido el financieroa�� en lo acadA�mico se siguen arrastrando inercias conformadas como prA?cticas tradicionalistas e improvisadas para cubrir el semestre. Es momento de preguntarse si con esta forma de administrar la sobrevivencia institucional se estA? en condiciones de apoyar una reforma integral de la educaciA?n.

El gobernador debe encontrar la respuesta, si quiere trascender en lo educativo. Si no es asA�, pues no veremos en las prA?ximas elecciones.

 

gae

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