La inevitable llegada de Trump

La inevitable llegada de Trump

Faltan unos cuantos dA�as para que Donald Trump asuma la presidencia de los Estados Unidos. El discurso sobre lo que pretende llevar a cabo en contra de nuestro paA�s e inmigrantes indocumentados mexicanos ha generado nerviosismo en los mercados, a tal grado que con sA?lo soplar se devalA?a el peso. La respuesta del gobierno ha sido tibia y equivocada.

PeA�a Nieto y su gabinete de improvisados no tienen idea de lo que se puede hacer ante los posibles cambios en las relaciones comerciales y diplomA?ticas con ese paA�s. Es vergonzosa la designaciA?n de Videgaray, no sA?lo por su desconocimiento de la diplomacia y las relaciones exteriores, sino porque Donald Trump se mofA? de A�l, al considerar un triunfo de su visita a MA�xico haber provocado la separaciA?n de Videgaray como secretario de Hacienda. PeA�a enviA? un mensaje de sumisiA?n al presidente electo al nombrar al aprendiz Videgaray, Secretario de Relaciones Exteriores.

La relaciA?n con el vecino paA�s ha sido histA?ricamente compleja y desigual. No obstante, A�sta se ha vuelto cada vez mA?s desventajosa para MA�xico por las decisiones tomadas por diversos ex presidentes; particularmente, a partir del gobierno de Carlos Salinas de Gortari, quiA�n promoviA? la firma del Tratado de Libre Comercio (TLC) con Estados Unidos y CanadA?.

En su reciente libro, Lorenzo Meyer (DistopA�a mexicana, Perspectivas para una nueva transiciA?n, Penguin Random House Grupo Editorial, 2016) nos ofrece (en la introducciA?n y el capA�tulo uno) elementos para comprender algunos de los cambios que han ocurrido en las relaciones del gobierno mexicano con Estados Unidos. Plantea, por un lado, que ha habido un abandono de la utopA�a postindependentista y postrevolucionaria, caracterizada por los esfuerzos llevados por el gobierno, particularmente del ex presidente LA?zaro CA?rdenas, por construir una identidad nacional y soberana y, por otro, que el paA�s vive una distopA�a en la que, ademA?s de la rampante corrupciA?n, los actos de gobierno nos han llevado a la creciente dependencia econA?mica de Estados Unidos.

En la introducciA?n, Meyer cita un fragmento de los Sentimientos de la NaciA?n de JosA� MarA�a Morelos y PavA?n que muestran algunos de los rasgos de esa utopA�a independentista. Para Morelos, transitar de una colonia a un Estado nacional requerA�a que las leyes a�?que dicte nuestro Congreso deben ser tales, que obliguen a la constancia y patriotismo, moderen la opulencia y la indigencia, y de tal suerte que se aumente el jornal del pobre, que se mejoren sus costumbres, alejando la ignorancia, la rapiA�a y el hurtoa�?.

En contraste, el proyecto de Carlos Salinas de Gortari (quien llegA? al poder mediante fraude electoral en 1988), propuso y consiguiA? a�?el abandono, incluso la condena, de lo que entonces quedaba del nacionalismo revolucionario cardenista para, en cambio volcarse plenamente sobre la idea de una sociedad de mercado, competitiva globalmentea�?, convenciendo a tirios y troyanos de que el surgimiento de una clase media fuerte y el abatimiento de la pobreza sA?lo se lograrA�an mediante a�?una alianza con la potencia econA?mica, social y polA�ticamente exitosa, Estados Unidos.a�? MA?s que el logro de tal objetivo, Meyer subraya que las caracterA�sticas del proyecto neoliberal salinista (y de los que le han seguido) son a�?una notable falta de honradez, de generosidad, asA� como una abundancia de polA�tica de poder pura, y de beneficio de los pocos a costa de los muchos.a�?

Al inicio de su primer capA�tulo, Lorenzo Meyer hace alusiA?n de un cA�lebre ensayo de Daniel CosA�o Villegas (a�?La crisis de MA�xicoa�? de 1947) en el que advierte que a�?MA�xico irA�a a la deriva de no reconocerse, y remediarse, la crisis polA�tica y moral en que habA�a caA�do al iniciarse la consolidaciA?n del rA�gimen que sustituyA? al porfiristaa�?. CosA�o Villegas consideraba que lo que se requerA�a era renovar el compromiso con el proyecto de una naciA?n justa, pero advertA�a que como A?ltimo recurso estarA�a a�?confiar su porvenir a Estados Unidosa�?, situaciA?n en la que, si bien se resolverA�an algunos problemas econA?micos, en a�?la justa medida en que su vida venga de fuera MA�xico dejarA�a de ser MA�xicoa�?.

AsA� pues, con la firma del TLC, Salinas de Gortari confiA? nuestro porvenir a Estados Unidos haciendo mA?s dependiente al paA�s. La recuperaciA?n econA?mica prometida nunca llegA? y MA�xico perdiA? la autonomA�a alcanzada durante el cardenismo con la nacionalizaciA?n del petrA?leo.

Meyer identifica una segunda etapa del proyecto neoliberal, en la que los gobiernos panistas de Vicente Fox y Felipe CalderA?n, afianzan y profundizan la dependencia de MA�xico de Estados Unidos. El primero, no logrA? siquiera negociar su propuesta de legalizaciA?n de los migrantes mexicanos indocumentados, mientras que CalderA?n profundizA? la dependencia al embarcarse en la a�?guerra contra el narcotrA?ficoa�?, solicitando el apoyo de Estados Unidos, lo que se concretizA? con la Iniciativa MA�rida, en 2007, que fue puesta en marcha en 2009. La ampliaciA?n de la dependencia se da asA� en un rubro que pone en mayor riesgo nuestra soberanA�a e independencia: la seguridad nacional.

A pesar de que, como plantea Meyer, a�?a estas alturas debiera ser evidente que lo que no hagamos y logremos por nosotros mismos, el exterior no nos lo darA?a�?, Enrique PeA�a Nieto, volviA? a pedir a�?auxilioa�? a las grandes empresas norteamericanas para que explotaran los yacimientos de petrA?leo, prometiendo que la reforma energA�tica traerA�a crecimiento econA?mico y prosperidad.

El A�nfimo crecimiento del PIB per cA?pita que tuvimos en 2015 (1.1%), el a�?gasolinazoa�?, el incremento de la importaciA?n de bienes bA?sicos (gasolina, maA�z, carne, leche, etc.), muestran una vez mA?s el fracaso de la estrategia de cobijarnos en el exterior. Pero, ademA?s, los gobiernos neoliberales han desdeA�ado las capacidades y potencialidades de los mexicanos.

El proyecto modernizador neoliberal ha resultado en desempleo y empleos cada vez mA?s precarios, en pA�rdida del poder adquisitivo y mayor pobreza, en inseguridad alimentaria y energA�tica. Nuestro futuro con Trump es preocupante y se requiere una radical transformaciA?n de la estrategia econA?mica y polA�tica. Es evidente que quienes han gobernado al paA�s en los A?ltimos 35 aA�os no tienen el interA�s, ni las capacidades para emprender esta tarea.

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