La globalizaciA?n creciendo y la poblaciA?n sangrando

La globalizaciA?n creciendo y la poblaciA?n sangrando

Mario Torres LA?pez

A?Por quA� han crecido las protestas sociales en los A?ltimos aA�os? La respuesta a esta simple pregunta hay que buscarla en el contexto internacional, no en supuesto vandalismo de un sector del magisterio mexicano. Para ello es necesario armarnos de paciencia, objetividad y tomar distancia de la manipulaciA?n ideolA?gica ejercida a travA�s de los medios.

Lamentablemente la paciencia no es una de las virtudes que se cultiven en nuestro tiempo. ParadA?jicamente queremos vivir mA?s, pero rA?pido y en fuga ante cualquier evento que se oponga al pensamiento o los sentimientos del instante; por eso las mentiras, la corrupciA?n y las simulaciones polA�ticas, aunque nos sean daA�inas, pasan como si nada y nos hacen indiferentes. Queremos acelerar el presente con la idea de que en algA?n momento tendremos un futuro mejor; pero no comprendemos que justamente esta aceleraciA?n evita que cimentemos ese tiempo deseado. A?QuA� hacer?

Aunque parezca que vamos a contraflujo, es necesario detenernos a reflexionar sobre las estructuras aA�ejas que, hace tiempo, eran pertinentes para asegurarnos un lugar en las polA�ticas sociales del bienestar social. Hoy, hasta los jA?venes dinosaurios que administran las instituciones pA?blicas, han demostrado que no tienen expectativas de futuro por eso se dedican a administrar el presente, sin iniciativa, siguiendo dictados abstractos de organismos internacionales que reivindican para sA� la acumulaciA?n rA?pida de ganancias econA?micas y de valores financieros efA�meros como las ficciones crediticias.

En el flujo del capitalismo no hay nacionalismos y, por desgracia, siendo la educaciA?n uno de estos nuevos valores de mercado, tambiA�n se empieza aquedar al margen de su historia territorial en tanto que transforman las culturas locales en souvenirs turA�sticos.

La globalizaciA?n ha estado acompaA�ada de violentos mecanismos apropiados para desmantelar la ideologA�a de los gobiernos nacionalistas, que un tiempo estuvieron dispuestos a lograr cierta independencia econA?mica, productiva y cientA�fico-tecnolA?gica. Hoy, estos paA�ses se han convertido en territorio libre para el consumo de tecnologA�as obsoletas o desarrollar innovaciones adaptativas, segA?n los requerimientos de la industria manufacturaras instalada, con la agravante de incrementar el desempleo, modificando hasta la legislaciA?n laboral para asegurarse de que todo estA? considerado en el marco de la ley. Con esto, se pretende ignorar, o hacer ignorar, que la exclusiA?n en el trabajo, necesariamente se convierte en exclusiA?n social.

Las reformas estructurales de MA�xico, hechas con prisa y para que nadie reflexione sobre sus implicaciones sociales, salvo cuando nos impacta en el bolsillo, son los portavoces del gran capital, urgido de consolidar mercados financieros, sin importar historia, cultura, valores o identidad de los pueblos; de hecho, podemos pensar que A�stos son los obstA?culos ideolA?gicos a los que se enfrenta cotidianamente. Su gran defensa es la publicidad, la mercadotecnia y

compra de conciencias de de legisladores y gobernantes para gritar a los cuatro vientos que todo es A?por el bienestar de la familiaA? A?porque estamos cerca de tia��A?A?para mover a MA�xicoA?.

Nada mA?s peligro que poner el futuro de un paA�s en manos de un gobernante cuyas acciones estA?n programadas por publicistas y mercadA?logos. Es, a travA�s de estos A?ltimos que se vuelven eficientes los mecanismos para criminalizar la reacciA?n de los principales sindicatos (CFE; PEMEX; CNTE) al hacer desaparecer sus derechos y logros sindicales, con el aval de los gobiernos tecnA?cratas que se amparan en un populismo ramplA?n que magnifica los programas compensatorios que niegan la pobreza nacional, a la vez que se tiende a ignorar lo que sucede en otros sectores sociales. En el caso de la educaciA?n, la mayorA�a de los expertos en polA�ticas educativas se han cansado de seA�alar que la Reforma Educativa estA? plagada de vacA�os legales, de corruptelas sistA�micas y de intereses econA?micos que rebasan por mucho cualquier sentido del quehacer pedagA?gico. Solamente los polA�ticos, y sus organizaciones afines, levantan la bandera de la calidad educativa, ignorando, o haciendo ignorar, sus propios conflictos de intereses.

La vejaciA?n y la calumnia se han vuelto parte de la polA�tica y los estilos de gobierno y de ahA�, como dirA�a Bandura, por imitaciA?n y modelaje, han quedado ancladas a la cultura popular. La novedad es que en las redes sociales esto llega a saturar los sentidos y a volvernos indiferentes ante cualquier hecho social que cuestione el confort y la pasividad de nuestra vida cotidiana.

Nada hay peor que la pobreza intelectual en un paA�s sometido a las leyes del ninguneo y la pauperizaciA?n social sistemA?tica.

En prA?xima entrega trataremos de analizar el papel de las instituciones de educaciA?n superior en el mercado de la pobreza.

 

SMR

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