EU se cierra y China se abre al mercado: ¿cómo afectaría a América Latina?

EU se cierra y China se abre al mercado: ¿cómo afectaría a América Latina?

China y Estados Unidos tienen en una encrucijada a la economía internacional. Después de que Donald Trump ganara las elecciones presidenciales en EU y hablara del tan temido proteccionismo americano, en la cumbre de APEC que se realizó la semana pasada en Perú, el presidente chino Xi Jinping dejó ver la posibilidad de que su país se abriría a los acuerdos comerciales con otros países y mencionó particularmente a América Latina.

En lo que parece el mundo al revés, solo el año pasado el lento crecimiento del “dragón asiático” arrastró a la región latinoamericana, mientras que Estados Unidos trataba de reafirmar su presencia.

Al cierre del año anterior, el Ministerio de Comercio Chino dio a conocer que la inversión total de ese país en la región fue de 98,900 millones de dólares, destacando los mercados de Brasil, Chile, Colombia y Perú.

Por sectores, la presencia china mostró incrementos en sectores como el energético, construcción, transporte, comunicaciones y tuvo un notable aumento de capital y por lo tanto de presencia en empresas de la región latinoamericana.

De acuerdo a un análisis del Banco Mundial, el 2015 fue el peor año en crecimiento de América Latina desde la crisis financiera y las tres ‘C’ (China, commodities y currency), lo que la conviertieron en la región más vulnerable hacia la economía China.

Por su parte, el Fondo Monetario Internacional (FMI) redujo a 0.5% su previsión del crecimiento económico de América Latina y el Caribe en 2015 y de 1.7% para este año.

Durante los últimos 30 años, China ha tenido un crecimiento por encima del 7.0%, una cifra exorbitante que supera la de cualquier otro país del mundo pero actualmente se encuentran ante un proceso de desaceleración, debido a que busca trasformar su modelo económico.

China decidió que sus exportaciones ya no serían su motor de crecimiento y optó por dejar de ser la mayor fábrica del mundo para voltear la mirada al mercado interno. Eso provocó un déficit comercial de 22,000 millones de dólares (exportaciones e importaciones) cuando se estimada un crecimiento de 14,500 millones de dólares.

Después de que China anunciara la devaluación de su moneda (el yuan) en 2014, la Bolsa Mexicana de Valores cayó con fuerza y el peso fue arrastrado a un nivel que provocó que se activara una subasta de 373 millones de dólares del Banco de México.

Además, analistas no descartaron nuevos episodios de presión para el peso mexicano, atado también a los indicadores económicos en Estados Unidos que podrían aumentar expectativas en torno a un pronto aumento de tasas de la Reserva Federal.

La devaluación de la moneda asiática puede provocar un abaratamiento de las exportaciones chinas y una mayor competitividad frente a las manufacturas mexicanas, especialmente computadoras, equipo eléctrico y maquinaria no eléctrica.

De acuerdo al Centro de Estudios Multidisciplinarios de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), los productores mexicanos empezarán a importar más productos chinos debido a los bajos precios y esto provocará el quiebre de cientos de pequeñas y medianas empresas en el país, las cuales podrían ser adquiridas posteriormente por los mismos chinos, principalmente aquellas relacionadas con el sector minero, farmacéutico, electrónico y las telecomunicaciones.

Actualmente México tiene un déficit en la balanza comercial con China, desde donde compra productos por alrededor de 600 millones de dólares mensuales mientras que las exportaciones hacia allá apenas suman unos 233 millones de dólares en el mismo lapso.

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