El deporte, una salvación: Eduardo Ávila

El deporte, una salvación: Eduardo Ávila

“Para mí el deporte fue una salvación; no me imagino mi vida sin el deporte”, aseguró el judoca mexicano Eduardo Ávila, tres veces medallista de Juegos Paralímpicos, quien formó parte de la sección “Inspiración Deportiva”, la cual forma parte de la parrilla de la Comisión Estatal de Cultura Física y Deporte (Cecufid).

El Gobierno del Estado a través de la Cecufid realiza semana a semana charlas virtuales con atletas que han dejado huella en el deporte de nuestro país y que a través de la tecnología, comparten sus experiencias con las nuevas generaciones, para que se conviertan en un ejemplo a seguir para las y los michoacanos.

El deportista capitalino quien es mejor conocido como “Judoman”, tras su sobresaliente actuación en el Reality “Exatlón”, compartió que el deporte fue su salvación.

“El deporte paralímpico para mí fue una oportunidad, una salvación, rehabilitación. No imagino mi vida si no me hubiera encarrerado al deporte. Me cambió la vida completamente; me preparó para enfrentar la vida”, aseguró el atleta que a lo largo de su carrera deportiva, ha puesto en alto el nombre de México dentro del judo para personas con debilidad visual.

“No me imagino mi vida sin el deporte. Yo tropezaba, chocaba. Me daba mucha pena llegar a entrenar por mis limitaciones pero lo superé”, complementó en entrevista para la Cecufid.

Recordó que fue gracias a sus padres, quienes desde temprana edad, se dieron cuenta de sus limitaciones y decidieron encaminarlo al deporte de sus amores, ya que ambos son apasionados al judo.

“El judo viene de una dificultad de integración y desarrollo desde que estaba pequeño. Estaba en primero de primaria y la maestra habló con mis padres sobre mis dificultades, ellos me llevaron a hacer pruebas médicas y decidieron que lo mejor para mí era encaminarme al deporte, al judo y al principio era una lloradera para ir a los entrenamientos pero hoy se los agradezco enormemente”, indicó.

“Creo que la mejor herencia que me dejó mi papá fue el judo”, confesó el deportista, quien recordó a su señor padre, Hilario Ávila, quien fue uno de los formadores de talento en lo que se refiere al judo adaptado.

Sobre el deporte paralímpico mexicano, Eduardo Ávila comentó: “Tengo que aceptar que ha habido grandes cambios en los últimos ocho años. Se ha logrado los mismos estímulos a los convencionales que a los paralímpicos y es algo que aplaudo porque ya no hay de alguna forma discriminación”.

Eduardo Ávila tiene daños en el nervio óptico, además de contar con campo de visión reducido, pero esta discapacidad no le impidió el ser medallista en tres ocasiones en Juegos Paralímpicos: oro en Beijín 2008 y Río de Janeiro 2016, en categoría menos de 73 y 81 kilogramos, además de bronce en menos de 73 kilos, en Londres 2012.

“El deporte es una herramienta para salud física y mental. No tiene que ser competitivo y no tiene que ser nada más para los niños o jóvenes, tiene que ser para todos; siempre te ayudará a mejorar en todos los sentidos”, aseveró.

Por lo anterior, recordó que el deporte es esencial para la rehabilitación de las personas con alguna discapacidad ya sea física o mental: “El deporte es una rehabilitación. Mientras más jóvenes se inicien en el deporte, más les ayudará el deporte en sus vidas”.

Por último, el atleta lanzó un mensaje a las nuevas generaciones que aspiran a poner en alto el nombre de México en competencias internacionales, tal y como él lo hizo.

“Creo que fueron muchos años de perder y perder y no ganar en competencias cuando era chavito, eso me dolió pero me di cuenta que el deporte no es de llegar primero sino de permanecer, de resistir, de ser disciplinado y poco a poco los resultados llegarán, así que los invito a nunca darse por vencidos, siempre luchar por eso que quieren”, finalizó.

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