Ciencia y tecnologA�a para la alimentaciA?n

Ciencia y tecnologA�a para la alimentaciA?n

A?CA?mo influyen los avances de la ciencia y la tecnologA�a en la producciA?n de alimentos? A?QuA� repercusiones tienen los procesos de producciA?n actuales en nuestra salud? A?En quA� medida las prA?cticas culturales determinan nuestra alimentaciA?n?

Las respuestas a estas preguntas fueron analizadas durante la presentaciA?n del libro Alimentos sustentables a la carta, de la tierra a la mesa, evento organizado por el Centro de InvestigaciA?n CientA�fica y de EducaciA?n Superior de Ensenada (CICESE).

En entrevista con la Agencia Informativa Conacyt, Patricia JuA?rez Camacho, investigadora del Departamento de InnovaciA?n BiomA�dica del CICESE y expositora en el evento, opinA? que el ritmo de vida actual es un factor determinante en la alimentaciA?n, puesto que conduce a la poblaciA?n a suplir alimentos sanos por comida rA?pida.

a�?El problema es cuando tu dieta empieza a ser reemplazada, todos los nutrientes necesarios para una correcta alimentaciA?n son completamente desplazados por ese tipo de comida, entonces empieza a haber acumulaciA?n de grasas, muchas sales, el requerimiento energA�tico no se da o se da en exceso y eso provoca obesidada�?, apuntA?

La dieta como estrategia para prevenir el cA?ncer:

Patricia JuA?rez Camacho trabaja actualmente en investigaciones relacionadas con factores de propagaciA?n del cA?ncer y seA�ala que solamente en cinco por ciento de los casos la enfermedad es heredada, mientras que en el 95 por ciento restante se deriva de causas ambientales, entre ellas la alimentaciA?n.

No obstante, lamentA? que cada vez es mA?s constante la divulgaciA?n de informaciA?n mediante la que se seA�ala toda clase de alimentos como causantes de cA?ncer, sin que haya un estudio cientA�fico que lo respalde.

a�?Lo que sA� es real es que hay mucha controversia, muchas veces es difA�cil separar los alimentos, entonces en el mismo alimento tenemos ingredientes daA�inos para nuestra salud y, por otro lado, otros que pueden ser protectoresa�?, comentA?.

La investigadora considera que el problema no es consumir un alimento que pudiera ser daA�ino para la salud, sino que el riesgo incrementa si se integra ese alimento a la dieta de forma sistemA?tica y a largo plazo.

CompartiA? que en su trayectoria profesional tuvo oportunidad de colaborar en estudios para probar el efecto de la soya para la prevenciA?n del daA�o renal utilizando un modelo de rata, de los cuales se obtuvieron resultados positivos.

a�?Es un ejemplo porque estoy segura de que hay muchos compuestos esperando para que investigadores traten de resolver y analizar el tipo de molA�culas que hay presentes en los alimentosa�?, indicA?.

El peso cultural de los alimentos
Las ciencias de la salud no son las A?nicas que han contemplado la alimentaciA?n como objeto de estudio. Desde los inicios de la antropologA�a como disciplina, en el siglo XIX, ha habido un interA�s sobre la alimentaciA?n, el consumo de los alimentos, sobre su preparaciA?n y sobre el acto de comer.

AsA� lo expuso Claudia Delgado RamA�rez, investigadora del Instituto Nacional de AntropologA�a e Historia (INAH), quien aA�adiA? que la alimentaciA?n estA? revestida de cultura, lo que conlleva una serie de significados y sA�mbolos para los humanos.

a�?Cada acto de consumo que tenemos, tiene que ver con una cuestiA?n de clase, psicolA?gica, ritual, que es quizA? lo que mA?s se ha trabajado desde la antropologA�aa�?, resaltA?.

PrecisA? que esa relaciA?n que existe entre la comida y la cultura de cada poblaciA?n, es lo que hace que resulte complejo el cambio de los hA?bitos alimenticios, los cuales no en pocas ocasiones resultan nocivos para nuestra salud.

a�?El peso de la cultura, el significado del festejo, del compartir, de estar con la familia o los amigos, es mucho mayor que el peso que pueda tener esa conciencia, ese conocimiento real del efecto y el impacto nocivo que tienen ciertos alimentos en nuestros cuerposa�?, detallA? la investigadora.

RefiriA? que si bien en el norte del paA�s no se generaron los sistemas agrA�colas como ocurriA? en MesoamA�rica, la zona A?rida tiene otras cualidades y tambiA�n es rica en la producciA?n de alimentos de los que vale la pena promover su consumo.

a�?No habA�a milperos, no habA�a agricultores pero habA�a cazadores recolectores por ejemplo y aunque parece que uno sale y ve solo desierto, resulta que hay muchA�simas plantas y mucha de la vegetaciA?n son hierbas medicinales o hierbas que tambiA�n se utilizaban para la alimentaciA?na�?, precisA?.

Delgado RamA�rez mencionA? que el reto actual es generar asociaciones positivas entre los alimentos que contribuyen con la salud, como aquellos producidos de forma orgA?nica, y las prA?cticas culturales actuales.

ComunicaciA?n de la ciencia

Los autores del libro coinciden en que los avances de la ciencia y la tecnologA�a han sido capitalizados por la industria de la producciA?n de alimentos pero no siempre a favor del consumidor final.

a�?Es importante que se haga ese tipo de experimentos porque son avances de la ciencia; sin embargo, habrA�a que probar todos los efectos que pueden provocar estos avances, tanto a nivel de salud ambiental como a nivel de salud humanaa�?, considerA? Martha Elena GarcA�a.

AdemA?s, subrayA? la importancia de que los resultados de estudios que se desarrollan para conocer las propiedades de los alimentos y sus efectos en la salud de determinadas comunidades sean divulgados.

a�?Una cosa fundamental es que los especialistas que estA?n haciendo investigaciA?n en este campo la transmitan a las comunidades, al pA?blico, para que puedan acceder a ese conocimiento y tengan las herramientas para modificar lo que nos estA� daA�ando, tanto al medio ambiente como la saluda�?, concluyA?.

cjfg

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