Alemana y mexicano recorren el mundo en bicicleta

Alemana y mexicano recorren el mundo en bicicleta

Annika Wachter y Roberto Gallegos han recorrido más de 29 mil kilómetros en cuatro continentes y son promotores de lo que llaman “turismo empático”.

En dos llantas, han cruzado montañas, desiertos, junglas tropicales y caminos lodosos de tundra. Durante los últimos cinco años, Annika Wachter y Roberto Gallegos han recorrido en bicicletas más de 29 mil kilómetros a lo largo de 27 países, de cuatro continentes. Ha sido un viaje continuo que inició en Bremen, Alemania, pasando por Europa, Asia Central, China, Sudeste Asiático, Australia, Nueva Zelanda, Hawaii, Alaska, Canada, EU y México.

“Lo mejor de nuestro viaje es la gente maravillosa que conocemos”, dijo Annika; “cuando eres un ciclista en un país extranjero necesitas la ayuda y el apoyo de los residentes locales, por lo que en realidad es fácil conocer gente”.

Annika Wachter nació y creció en Bremen, Alemania, y Roberto Gallegos es de Tijuana. Se conocieron en el 2009 en Guadalajara, donde Annika completaba un año de estudios. Más tarde se mudaron a Bremen, en donde el 7 de Septiembre del 2011 comenzaron su viaje intercontinental en bicicleta, partiendo para Austria y de ahí a Turquía vía los Balcanes. “Al principio no sabíamos si disfrutaríamos recorrer el mundo en bicicleta”, afirma Gallegos. Pero los dos lo disfrutaron y continuaron pedaleando por la región del Cáucaso rumbo a Irán, y después a China vía Turkmenistán y Uzbekistán, para luego dirigirse a Laos, Cambodia, Malasia e Indonesia. Después de recorrer Australia, volaron a Alaska y de ahí bajaron hasta México. Una vez en este país, la pareja se casó en Tijuana rodeados por la familia de Gallegos.

Económicamente, Gallegos explica que la forma en la que han operado ha sido “avanzar y cuando podemos trabajar nos quedamos un rato para juntar dinero y seguir. Durante el viaje hemos calculado alrededor de 13 dólares americanos por día por los dos en promedio. En Estados Unidos, Canadá y Europa, unos 23 dólares (es mas caro)”. De esta forma, un año de los cinco que llevan de viaje lo pasaron en Nueva Zelanda, donde consiguieron una visa de trabajo temporal.

A lo largo de su viaje, la pareja ha intentado cubrir entre 70 y 80 kilómetros todos los días, pero si un lugar les gusta mucho se quedan un par de días antes de continuar. “Lo bueno de viajar en bici es que, aunque llegas a tus destinos relativamente rápido, vas lo suficientemente despacio para disfrutar y descubrir la belleza de las regiones por las que pasas”, relata Annika.

Nunca se han encontrado en ningún tipo de peligro grave a lo largo de su viaje. Sin embargo, en ocasiones han sufrido preocupaciones como por ejemplo cuando se les terminaron sus reservas de agua durante un caluroso verano en Irán. “Queríamos rellenar nuestras botellas en una aldea pero la encontramos desierta”, relata Annika. “Afortunadamente encontramos un oasis justo cuando nos quedaban sólo unas gotas de agua”.

En la tundra canadiense la pareja calculó mal sus raciones alimenticias. Habían 740 kilómetros entre asentamientos habitados. “Al final compartimos una bolsa de papas, pero sólo podíamos comer tres papas cada uno”.

Con este viaje, Annika Wachter y Roberto Gallegos quieren promover la idea del turismo empático, concepto que para ellos significa que el viajero se involucra con su entorno y conoce diferentes culturas. “Aquellos que viajan en bicicleta tienden a acercarse más a la gente”, opina Roberto. “Conoces sus vidas cotidianas, te pones en su lugar y por lo tanto tienes un mejor entendimiento sobre cómo y por qué ven las cosas de la forma en que lo hacen”.

En su blog, Tasting Travels, que funciona como una guía de viaje gratuita para quien quiera hacer viajes en bicicleta, han documentado tanto sus aventuras de viajes como sus encuentros con otros viajeros y locales en la ruta. Han dado pláticas sobre su viaje y sus descubrimientos en centros comunitarios, escuelas y clubes. “Queremos que la gente entienda que no tienen que ir lejos para tener aventuras”, dice Roberto. “Todo lo que tienen que hacer es subirse a su bici y explorar sus entornos”.

Gallegos también escribe una sección para México Desconocido llamada México a dos ruedas y la pareja está trabajando en un proyecto con la Secretaría de Turismo de Baja California para trazar una ruta en bici de Tijiana al paralelo 28 con el fin de promover el turismo en  la región y que la gente descubra las maravillas de Baja.

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