4 mascarillas caseras que te ayudarán a combatir el acné

4 mascarillas caseras que te ayudarán a combatir el acné

 

Tal vez tu ya has atravesado la pubertad, esta etapa en la que es más probable padecer acné, sin embargo los adultos también pueden sufrirlo, por cuestiones hormonales o falta de higiene en el rostro. Por ello, te mostraremos 4 mascarillas que puedes convertir en tus aliadas para evitar esos molestos granitos.

Para empezar, ¿cuál es la causa del acné?

Los folículos capilares de la piel (o poros) contienen glándulas sebáceas. Estas glándulas producen sebo, que es la grasa que lubrica el pelo y la piel. La mayor parte del tiempo, las glándulas sebáceas fabrican la cantidad adecuada de sebo. Pero conforme el cuerpo empieza a madurar, las hormonas estimulan a las glándulas sebáceas para que fabriquen más sebo y estas pueden volverse hiperactivas. Si hay un exceso de sebo y demasiadas células dérmicas muertas, los poros se obstruyen. Entonces, las bacterias (especialmente las de la especie Propionibacterium acnes) pueden quedar atrapadas dentro de los poros y reproducirse, haciendo que la piel se hinche y enrojezca: el comienzo del acné.

 

¿Qué puedo hacer para combatir el acné?

Lo más recomendable siempre será acudir a un dermatólogo, pero por el momento puedes llevar a cabo una serie de pasos muy sencillos que te ayudarán a combatir el acné.

  1. Lava tu cara una o dos veces al día con jabón suave y agua tibia; asegúrate de dedicar suficiente tiempo a quitarte todo el maquillaje para que no te obstruya los poros.
  2. Si utilizas maquillaje o crema de protección solar, asegúrate de que los productos que utilizas están catalogados como “no grasos”, “no comedogénicos” o “no acnegénicos”.
  3. Exfolia tu cara una vez por semana. Mediante este procedimiento retiramos las células muertas que se acumulan en la epidermis y aceleramos la regeneración celular.
  4.  Aplícate mascarillas una o tres veces por semana. Elige la mejor opción según tu cutis y dale a tu rostro los nutrientes que necesita.

 

Áloe vera y limón

El áloe vera es una planta muy conocida por sus propiedades hidratantes y cicatrizantes. Se suele vender su gel en farmacias y herbolarios, pero nosotros recomendamos tener la planta en casa, y así podremos obtenerlo directamente cortando una de sus pencas cuando lo necesitemos.

Deberemos pelar la penca y extraer la masa gelatinosa, la cual lavaremos bien para limpiar de otras sustancias irritantes que hay entre la penca y el gel.

Para esta mascarilla también usaremos limón, ya que tiene un gran poder limpiador, purificante y eliminador del exceso de grasa.

¿Cómo la preparamos?

  • Mezcla el gel natural de áloe vera con jugo de limón.
  • Aplica sobre tu rostro y deja actuar 15 minutos

 

Yogur con avena 

El yogur natural actúa como limpiador natural y tiene propiedades antibacteriales, además de que algunos contienen probióticos por lo que mejoran las condiciones de la piel.

¿Cómo la preparamos?

  • Mezcla en un tazón dos cucharadas de yogur natural, una de avena y otra de miel. Revuélvelas perfectamente
  • Deja reposar por 25 minutos y enjuaga perfectamente con agua tibia. Posteriormente agrega una crema humectante que no sea grasosa.

 

Arcilla verde

La arcilla es un remedio milagroso usado desde la antigüedad para extraer toxinas de nuestro organismo y a la vez aportarle minerales. La podemos usar tanto en cosmética como en salud, para aliviar dolores e inflamaciones. Antiguamente se usaba directamente el barro, ya que este estaba limpio, pero hoy en día recomendamos comprarla en cualquier herbolario o parafarmacia.

La arcilla es muy eficaz para combatir el acné, porque nos ayuda a extraer las sustancias nocivas que originan el acné y a la vez reduce su inflamación.

¿Cómo la preparamos?

  • Mezclaremos la arcilla verde en polvo con agua tibia. La añadiremos poco a poco, hasta conseguir una textura untable que no gotee con facilidad.
  • Usaremos utensilios de cristal, madera o cerámica, y evitaremos el plástico y el metal.

 

Levadura de cerveza y clara de huevo
Esta curiosa mascarilla combina las virtudes de dos alimentos que son muy beneficiosos para todo tipo de pieles, especialmente las que tienen tendencia a acumular grasa.

La levadura de cerveza nos ayuda a depurar las toxinas que se acumulan en la piel y es rica en minerales como el silicio, imprescindibles para tener un cutis joven y firme.

Por su parte, la clara de huevo aporta firmeza y a la vez reduce el exceso de sebo.

¿Cómo la preparamos?

  • Mezclaremos ambos ingredientes hasta conseguir la textura adecuada.

La yema del huevo no la usaremos en este caso, pero destacamos que su uso en mascarilla es ideal para pieles secas.

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